17/9/07

...
Buenos hombres los sepultaron
tristemente
Flores que flotaban los sepultaron
tristemente
Y las mujeres pálidas
susurraron un entierro en primavera
Las mujeres pálidas gimieron
-retorciendose como gardenias-
y anunciaron el comienzo de un nueva pelea.
A lo lejos
se oyó
la sed
la sangre
el desamor
Se oyó
el mar
sin
el mar
la piedra sin piedra
Las mujeres pálidas
entonces
escribieron con sus huesos conquistando los pasillos
Las buenas bestias
en cambio
arrancáronse dignamente el corazón
que ya no latía
con su antigua
suavidad

7 comentarios:

dear prudence dijo...

retorciéndose como gardenias

a veces la palidez viene de adentro, a veces es peor que el hecho de que lo negro destiña...

mi dijo...

Aún queda el olor, aun quedan los pasillos...

Niño Naranjo dijo...

como ando sin los lentes porque los vendí por medio kg. de tomates, le digo que su poesía parece un pez. que tanto tanto la extraño. que parece que hay novedades todos los días y que vaya enyendando el piletín. ¿qué me dice ahora? EH?

Edwardo Almereyda dijo...

Ah! Las Bestias siempre tan honestas, tan reales, me fascinan.
y usted amiga? está usted bien?

isa dijo...

Como anda usted, amigo?
Yo acá, a la velocidad de la luz este mes.
Por eso las ausencias.
Saludos salones sal-mones!

Niño, yo también perdí los lentes en un intento de negocio mal hecho. Cierto, parece un pez.

Piletin gestionandose.


Dear, la palidez viene de adentro, del mismo hueco que la tristeza de los osos panda.

M, Lo que queda es lo que hay ¿no?

barbol dijo...

me A encantado este poe

Ignoto Transversal dijo...

Descuento que ya pasó.

No lo tomes asi.

Beso.-