30/6/09

Nadie rescata a los infelices que se caen

Esto es la selva dice mi hermano
La jungla no se parece en nada a lo que escribís dice

No sé cómo ser un poste
Aunque lo sea
digo

De las bombachitas cuelgan bultos negros
Y aun así me pinto a diario
Tapo algunas manchas
Practico sonreír como una dama

La comisura de los labios debe estremecer
Los dientes de la boca no

La gente parece un zombie dice mi hermano
El bobo confunde a la esperanza dice
O eso lo digo yo

Intento no faltarles el respeto

Aprender a peinarme telepáticamente
A broncear mi cuerpo frotando hortalizas
Hornear masitas con formas amorosas

Una masita: Un oso
Una masita: Una ballena buena
Una masita: Un corazón que se deje masticar

7 comentarios:

Alejandro Arriaga dijo...

macana che!
leo primero el poema por que no habia comentarios, era como virgen, pero no, por eso va el macana, ese poema no es virgen, ese poema (o como quiera llmarlo usted que maneja este blog) es la voz de una automata, con todo lo triste y atractivo que esto representa. mis mas humildes respetos, que por prontuario no son tan respetuosos.

Ramacciotti dijo...

Hermoso!

La trilogía de la masita: ojalá alguien me cocinara eso. Y yo masticara sin parar ese corazón.

Hermoso poema. Hoy estoy medio tonto y no ando con palabras de más.

Tonto ando siempre, con pocas palabras hoy.

Saluos.

Anónimo dijo...

Nadie resacata a los infelices que se caen. Algunos infelices se levantan y cuando te quitan todas las masitas a llorar al campito.

Barnes dijo...

No puedo creer que todos caigamos en lo mismo, que caigamos en los mismos sitios a visitar. Me pasan este blog, entro, leo, me gusta, veo que acá hay algo, voy a comentar y me cruzo con dos sujetos comentaristas conocidos.

El poema: pesa. Este poema lleva algo adentro que me hace dudar.

Qué tetas las de Petrusca!!

Elisa Gagliano dijo...

Que bueno que lean y guste y tiren onda. Gracias.

Anonimo, hay que tener mucha masita. Asi no te dejan sin.

Cíclopa dijo...

Me gustaron mucho los pocos poemas tuyos que aun lei.

Te mando un saludo.,


Cíclopa

dear prudence dijo...

te extraño mi polipéptida preferida...
ese filo, esefilo...