30/11/09

Los pre poemas

Sueño con mantis de amor (II)

Comprar leche, alimentar a las criaturas, cambiar la colcha que los abriga por una limpia, cuidar que no se paspen la panza, ni se sientan solos, no sentir demasiado amor por ellos. Pensar en la poesía, solo en la poesía, no en las personas que la escriben, que critican a su vez a otras personas que critican a su vez a la poesía para salvarse en su bote (pobre bote) o llenarse el hueco que los devora. Aceptar que algunas plantas no van a sobrevivir pese a todo intento. No recordar la infancia. Tatuarme serpientes pequeñas para conmemorar el olvido. Preparar los músculos necesarios para abrir la boca, acertar el golpe. Aprender a gritar delante de la gente. Citar a Borgez la mañana en que levanto su existencia de Colón y Tucumán y dijo con su lengua (pobre lengua) “mi alma es redonda y ustedes solo saben sentarse alrededor”.

2 comentarios:

Jolene dijo...

Qué grande Borgez. El mismísimo cruce de palabras había citado yo en otros soportes. (Putos los poetas, putos los críticos.)

Florencia dijo...

Parace como una decálogo de lo que hay que hacer no se sabe para qué pero hay que hacer.