6/10/10

El abuelo pensó en pájaros.

Pensó en el poder de poder volar
y compro aviones.

La abuela, pensó
no en sus alas
o las ventajas del viento
sino en el poder de poder ser fecundada
por un hombre que volaba
y no voló.

Pero pario hijos
susurrando rezos de otro credo
y así,
el nacimiento de mi padre.

La cama partida al medio,
sus orejas ardiendo.

La austeridad a tono con la siesta
y bajo el colchón,
su infinito corazón
devorándose a las perras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pucha, qué bien que escribe señorita!